La orden del Sol y el León de Irán, entre la belleza y la tradición
Es el año 1808. Europa se encuentra inmersa en las Guerras Napoleónicas y la ambición del emperador francés parece no tener límites. Sin embargo, más hacia oriente se estaba desarrollando otra historia, concretamente en Irán. Fath-Ali Shah (1772–1834) fue entronizado en 1797 como segundo Shah de Persia y, bajo su mandato, se logró la unificación de diversas agrupaciones turcas en forma de una monarquía centralizada. Durante este periodo, pese a las pérdidas territoriales y a los tratados firmados tras las guerras ruso-persas de comienzos del siglo XIX, se alcanzó un notable esplendor artístico y cultural, sentando las bases de un nuevo imperio (Amanat, 1999, p. 407).
Fue en este contexto cuando Irán comenzó a recibir una fuerte influencia europea a través de las conexiones establecidas con Inglaterra y Francia, surgidas a raíz de la colaboración política y diplomática entre estos territorios. Hacia 1810, el Shah, con la intención de recompensar a los enviados especiales de la Compañía de las Indias Orientales, modificó una institución premial preexistente, la Orden del Sol, con el objetivo de crear una nueva distinción. Esta nueva orden, destinada inicialmente a condecorar a extranjeros y, posteriormente, a súbditos iraníes, recibiría el nombre de Orden del Sol y el León (Wright, 1979).
Originalmente, la orden se constituyó en tan solo dos clases y fue concedida a diversos diplomáticos y militares ingleses pertenecientes a la Compañía de las Indias Orientales. Uno de estos agraciados fue Sir John Malcolm, cuyas insignias no se conservan en la actualidad. Según Bernard Burke (1880, p. 183–185), en un primer momento la distinción se componía de una placa y una venera en la que se representaba, pintada sobre esmalte, la imagen de un león recostado con un sol naciente emergiendo tras él. Esta característica representación, presente tanto en la vexilología como en la sigilografía iraní a partir del siglo XIX, se mantuvo como parte de los emblemas vinculados a la casa real y al pueblo Iraní hasta 1979 debido a su fuerte poder iconográfico. Tanto el león como el sol se vinculan a uno de los emblemas de poder más importantes de Irán. Desde el ámbito político, el león, considerado el animal más poderoso de la naturaleza, simbolizaba el poder regio del Shah; desde el plano religioso, el sol personificaba la gloria eterna vinculada al soberano, o farr(ah), de acuerdo con la tradición imperial sasánida (Zabolinezhad, 2024, pp. 1897–1898).
En todo su esplendor, la Orden del Sol y el León se considera una de las condecoraciones más bellas que se conocen, apreciada tanto por su rareza como por su profundo simbolismo. Esta distinción combinaba ideales de herencia cultural con principios sagrados que, en la actualidad, han llegado a convertirse en símbolos de lucha y liberación de un pueblo actualmente reprimido.
Bibliografía
Bernard, B. (1858). Decorations en The Book of Orders of Knighthood and Decorations of Honour of All Nations, p: 183-185
Wright, D. (1981). The Order of the Lion and Sun. Iran, 1(19), p: 179–180.
Wright, D. (1979). Sir John Malcolm and the Order of the Lion and Sun. Iran, 1(17), 135–141.
Zabolinezhad, H. (2024). An In-Depth Investigation into the Lion and Sun Symbolism in Iran’s Flag Prior to 1979. Journal of Ecohumanism 1(4), p:1896-1918.
Primer modelo de la orden del Sol y el León hecho en esmalte oro y piedras preciosas
Originalmente, la orden se constituyó en tan solo dos clases y fue concedida a diversos diplomáticos y militares ingleses pertenecientes a la Compañía de las Indias Orientales. Uno de estos agraciados fue Sir John Malcolm, cuyas insignias no se conservan en la actualidad. Según Bernard Burke (1880, p. 183–185), en un primer momento la distinción se componía de una placa y una venera en la que se representaba, pintada sobre esmalte, la imagen de un león recostado con un sol naciente emergiendo tras él. Esta característica representación, presente tanto en la vexilología como en la sigilografía iraní a partir del siglo XIX, se mantuvo como parte de los emblemas vinculados a la casa real y al pueblo Iraní hasta 1979 debido a su fuerte poder iconográfico. Tanto el león como el sol se vinculan a uno de los emblemas de poder más importantes de Irán. Desde el ámbito político, el león, considerado el animal más poderoso de la naturaleza, simbolizaba el poder regio del Shah; desde el plano religioso, el sol personificaba la gloria eterna vinculada al soberano, o farr(ah), de acuerdo con la tradición imperial sasánida (Zabolinezhad, 2024, pp. 1897–1898).
En todo su esplendor, la Orden del Sol y el León se considera una de las condecoraciones más bellas que se conocen, apreciada tanto por su rareza como por su profundo simbolismo. Esta distinción combinaba ideales de herencia cultural con principios sagrados que, en la actualidad, han llegado a convertirse en símbolos de lucha y liberación de un pueblo actualmente reprimido.
Bibliografía
Bernard, B. (1858). Decorations en The Book of Orders of Knighthood and Decorations of Honour of All Nations, p: 183-185
Wright, D. (1981). The Order of the Lion and Sun. Iran, 1(19), p: 179–180.
Wright, D. (1979). Sir John Malcolm and the Order of the Lion and Sun. Iran, 1(17), 135–141.
Zabolinezhad, H. (2024). An In-Depth Investigation into the Lion and Sun Symbolism in Iran’s Flag Prior to 1979. Journal of Ecohumanism 1(4), p:1896-1918.




Comentarios
Publicar un comentario